La Capilla San José, nació en el año 1992, cuando en el mes de marzo y bajo su patrocinio se oficia una misa en la calle, frente al domicilio de la familia Luna Aranda, devota de este; dicha celebración eucarística despertó a los vecinos el entusiasmo y deseos de crecer en la oración, afirmar la fe y de allí surge la iniciativa de organizar una comunidad de trabajo.
Se presentó la iniciativa al párroco de entonces, presbítero Antolín Paredes, que dio conformidad y, de inmediato, el grupo de trabajo se abocó a reunir fondos a través de ventas de comidas, bonos de contribución y donaciones para lograr el objetivo. Éste busca el terreno para comenzar la construcción del templete, finalmente se encuentra uno ubicado en calle Sarmiento esq. Soberanía Nacional, casi en el mismo lugar donde se dio la primera expresión, gracias a las gestiones de Julio Moreno que pretendía un terreno más amplio como para construir una capilla, más que un templete.
Por esos días surge la elaboración de pan casero, iniciativa de Yolanda Caro de Weisgerber, quien se convirtió en la maestra panadera; “sábado a sábado se amasaba en la casa de Ina Gutiérrez, con la colaboración de las panaderías Strus y luego Gómez se horneaba y se distribuía con tanto entusiasmo y amor que no se sentía el cansancio”, recuerda Nadia Vilevich de Tolosa, otra protagonista de la historia de este lugar de culto.
El proceso fue lento, pero se destacó en él, la perseverancia, el respeto y comprensión de los vecinos que participaban activamente en cada grupo de trabajo, bajo la atenta mirada del párroco Paredes, como los que le sucedieron.
La imagen de San José que preside el templo fue donada por Ignacia María Gutiérrez, gran colaboradora; el resto del mobiliario como la construcción total del edificio fue conseguido de a poco, con algunas donaciones y el trabajo comunitario de los vecinos del barrio. El crecimiento material y espiritual se siguió viviendo en los distintos momentos de estos 25 años, creciendo en fe y oración; en varios momentos, con la imagen del santo patrono visitando los domicilios y, en la capilla se desarrolla también la catequesis tradicional, de niños, adultos y adolescentes, catequesis familiar, entre otras acciones.
Uno de los elementos que destaca a la comunidad de San José es el pan que surgió como una oferta para conseguir recursos y cada celebración está presente como símbolo de unidad y trabajo.